ME DIRIJO A VOSOTROS
Nunca podéis reflexionar lo suficientemente en vuestros pensamientos sobre la obra de Redención de Jesucristo, pues fue el acontecimiento más trascendental que jamás haya ocurrido en la Tierra y que jamás ocurrirá … Yo Mismo, vuestro Dios y Creador, vuestro Padre desde la Eternidad, Me encarné en este hombre, Jesús, y como ser humano recorrí el camino sobre la Tierra … Vosotros no podréis comprenderlo hasta que hayáis logrado la plenitud de luz más alta; sin embargo, como seres humanos, debéis recordar constantemente que este gran acontecimiento tuvo lugar por vuestra culpa …
Y verdaderamente no podéis reflexionar lo suficiente sobre el amor infinito que me hizo ponerme carne, para poder estar cerca de vosotros, vosotros que de otro modo habríais perecido ante Mi luz, si no Me hubiera cubierto ante vosotros, para poder quedarme con vosotros … Yo Mismo … el Espíritu más grande del infinito … entré en esta Tierra y tomé la forma de un ser humano porque era necesario realizar una obra de expiación por vosotros, una obra de satisfacción para vosotros, para volver a allanaros el camino de regreso hacia Mí, de Quien una vez os habíais apartado voluntariamente.
Y este acto de satisfacción fue verdaderamente único, pues a un ser humano puro, sin pecado y lleno de amor, Le fueron infligidos los sufrimientos y dolores más amargos que jamás un ser humano haya soportado … Fue atormentado corporal y mentalmente, y soportó pacientemente todos estos tormentos para expiar los grandes pecados de Sus hermanos caídos … Y en este hombre estaba Yo Mismo.
Yo como Espíritu no podía sufrir; por lo tanto, he tomado el caparazón de un ser humano para soportar el sufrimiento que significaba la expiación de la culpa del pecado y que no se podía evitar en aras de la justicia, que exige expiación por cualquier delito contra Mi amor. Por consiguiente, vuestro Dios y Creador, vuestro Padre desde la Eternidad, Se encarnó en este hombre, Jesús. Por eso, Yo Mismo caminé por esta Tierra como ser humano, porque quería traeros la Salvación, pues vosotros, a causa de vuestra culpa del pecado, habríais permanecido eternamente separados de Mí y jamás habríais podido regresar al Padre, ya que el camino al Reino de la luz estaba cerrado para vosotros, mientras vuestra culpa no estaba pagada …
Pero mientras vosotros, los seres humanos, habitáis en la Tierra, no podréis comprender esa gran obra de misericordia en toda su profundidad … pues vuestro pensamiento es limitado y aún permaneceréis por tanto tiempo en las tinieblas, es decir, en un estado de ignorancia … hasta que vosotros mismos halláis encontrado el perdón a través de Jesucristo, hasta que vosotros mismos halláis sido redimidos por Él a través de Su sangre, que derramó en la cruz por la culpa del pecado de la humanidad … solo entonces amanecerá una luz en vosotros, y solo entonces podréis comprender la gran obra del amor de vuestro Dios y Creador desde la Eternidad … solo entonces podréis comprender Quien caminó sobre la Tierra en el hombre Jesús, Quien os redimió del pecado y de la muerte …
Y una luz cada vez más brillante irradiará en vosotros a medida que progreséis en vuestra madurez espiritual … cuando viváis en el amor, como el hombre Jesús os lo mostró … Entonces también meditaréis a menudo en vuestros pensamiento en Él, Me reconoceréis a Mí Mismo en Él, y Me cantaréis alabanzas y gracias en vuestros corazones porque Yo Mismo descendí a la Tierra para traeros la Salvación, que solo Yo Mismo puedo traeros, sacrificándome en Jesús por vosotros y vuestros pecados.
Mi muerte en la cruz fue una obra de amor única que se ha logrado para todos los tiempos, para el pasado, el presente y el futuro … Y jamás se repetirá … Sin embargo, en el Reino espiritual puede ser experimentada en cualquier momento por el mundo de la luz, por todos los seres que han entrado en el Reino de la luz y que también pueden comprender el amor y la gracia inconmensurables de su Padre que hicieron posible esta gran obra de amor … Y Me alabarán y glorificarán a Mí y a Mi nombre, porque en su plenitud de luz reconocen el significado de la obra de Redención, y llenos de amor y gratitud participan en ella buscando guiar a lo espiritual no redimido a Jesucristo y, por lo tanto, a Mí Mismo, Que estaba y permaneció en Él, para que Yo pudiera ser y permanecer un Dios visible para todos los seres creados por toda la eternidad …
Amén